Nicanor Plaza y La Quimera: Escultura femenina llena de simbolismos

Nicanor Plaza es sin duda el padre de la escultura en Chile, nacido en 1844, en una época en que la república se estaba formando, ya Chile era un país declarado independiente y el dinero junto nuestros primeros dirigentes permitieron que la recién naciente republicano se pudiera fijar en temas que concernían a la sociedad, como la educación y el arte. Por aquella época también se crea la Universidad de Chile (1942), la Academia de Pinturas (1849) y el Conservatorio Nacional de Música (1850), dándole así una importancia significativa a la educación como a la cultura en nuestro país.

la-quimera-nicanor-plaza-1Plaza entonces fue el perteneciente a la primera generación en ingresar a la Academia de Escultura que por aquel entonces dependía de la recién formada Universidad de Chile, para luego, ser becado, gracias a una recomendación de Benjamín Vicuña Mackenna y poder continuar sus estudios en Francia.

La Quimera es una de sus primeras obras y a mi parecer, una de las más bellas tanto de su carrera, como de las que existen en el Museo Nacional de Bellas Artes. Por lo que se cuenta, Plaza tenía la costumbre de invitar a ciertos amigos y personalidades a su hogar para que pudieran disfrutar de las obras creadas por él, sin embargo, no lo hacía de la manera tradicional, sino que tenía un método muy particular para enseñar sus esculturas. Se cuenta que apagaba las luces y encendía varias velas sobre un candelabro, con el cual caminaba alrededor de la figura tallada en mármol mientras sus invitados lo seguían, esto tenía un doble propósito, por un lado la escultura se iba revelando poco a poco, sus formas, volúmenes y contenido, y se podía apreciar en detalle y no solo en su completitud, y como segundo efecto, “obligaba” a los asistentes a disfrutar de la obra en 360 grados, algo que Plaza pensaba que no se hacía, y que dicho sea de paso, tal vez aún no se haga, quizás porque estamos demasiado acostumbrados a ver arte en dos dimensiones, ya sea en pinturas, fotografías, teatro (desde solo una perspectiva), cine, y en la misma televisión, olvidando muchas veces que la escultura no es plana, si no que ocupa las tres dimensiones, por lo que debe de ser apreciada en todo su esplendor y no solo de frente.

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La Quimera es el animal mitológico con cuerpo de león y cola de serpiente, el cual se asocia  con la volubilidad de las emociones femeninas, así que, si dejamos correr la imaginación, podemos ver a esta bella y semi desnuda mujer renegando tal vez de esa naturaleza, voluble y volátil, que tal vez a más de alguien le hayan dado “dolores de cabeza”. la-quimera-nicanor-plaza-4Desde un punto de vista más estético, es agradable contemplar la dedicación que tuvo Plaza para poder tallar las varias rosas que adornan la base de la obra, lo mismo que las muchas escamas que cubren la cola de serpiente de la Quimera, lo que no debe de haber sido trabajo fácil. Nuevamente podemos ver la maestría de este artista al darnos cuenta de cómo la tela parece realmente, una tela, y no un trozo de piedra dura y sin vida. Se representa también a esta quimera, con alas, las cuales parecen envolver al cuerpo de la chica que está sobre ella, por lo que es importante también apreciar la escultura por su parte posterior, que nos encanta nuevamente con las formas de la tela que sigue cayendo por el cuerpo de la quimera y las delicadas plumas que forman las alas de la misma.

Nicanor Plaza sin duda que nos dejó un legado de maravillosas esculturas que podremos seguir apreciando durante muchos, muchos años.

 

Adolfo Merino

Twitter: @_dercein "No te tomes la vida demasiado en serio. Al final, no saldrás vivo de ella"