Flores corriendo y saltando por las ciudades. Conoce la intervención de La Familia Flor

Flores corriendo y saltando por las ciudades. Conoce la intervención de La Familia Flor

Muchos ya estamos acostumbrados a ver en las calles de nuestro país, diversas intervenciones urbanas: malabares en las esquinas, músicos en los paseos y las veredas, bailarines en las plazas, acróbatas de circo en los parques. Todo lo anterior, sumado a una cantidad creciente y cada vez mas común de diversas expresiones artísticas, para las cueles a veces simplemente se necesita doblar una esquina para encontrárselas de lleno y maravillarse con las habilidades humanas, la creatividad y los colores.

Hablamos con Felipe Betancourt, presidente del Chileno de las Artes, director de Máquina de Artes y profesor de teatro, además de dedicarse a diversos montajes artísticos y difundir algunas intervenciones urbanas de su creación.

Una de estas intervenciones captó mucho nuestra atención, por su naturaleza libre, colorida y la posibilidad de que Felipe se las ha arreglado para que se realice en diversos lugares del planeta.

Lo primero que nos interesó fue saber cuál era su motivación para realizar arte en las calles, para que la gente se involucre, y mire. «La motivación en realizar Intervenciones Urbanas o Arte Público es la posibilidad de transformar el entorno cotidiano de nuestras ciudades a través de la expresión del arte y el color, de forma positiva, generando en cada habitante y transeúnte un nuevo  reconocimiento del espacio público que día a día transita  sin interés ni mayor detención-conocimiento  de sus hitos culturales y patrimoniales  siendo las Intervenciones Urbanas un acento de color que busca llamar la atención sobre estos hitos, generar reflexión y también, acercar propuestas artísticas contemporáneas de forma pública y diversa en un espacio comunitario como lo es la calle«, nos cuenta.

Si con «Familia Flor» te imaginas un grupo de claveles, rosas, hortensias y otras flores corriendo y saltando por la ciudad, en realidad no estás tan equivocado respecto a lo que Felipe hace con bailarines, actores e incluso amigos que no necesariamente tengan relación directa con alguna disciplina artística. Los integrantes de la familia, van ataviados con máscaras cubiertas de flores, pero tranquilos, son flores artificiales plásticas, ninguna planta o flor es dañada con la realización de esta intervención. Como mencionamos anteriormente, los integrantes de dicha familia, pueden ser bailarines, actores, cantantes, músicos o personas que deambulan entre la gente con las máscaras. Al preguntarle a Felipe sobre sus motivaciones para realizar esta actividad, nos responde:

«La familia Flor nace desde mi  investigación artística y conceptual  del cómo diseñar-crear y llevar a cabo intervenciones urbanas que interactúen con la ciudad y sus habitantes en sus espacios más cotidianos sin requerir de implementación técnica ni necesidades especiales para su desarrollo en cualquier lugar del mundo. Así genero intervenciones urbanas que buscan promover la diversidad de expresiones e ideas de cada participante en un conjunto o cuerpo de obra llamada Familia Flor, del desarrollo de una comunidad activa que promueva la inclusión y tolerancia de otros sin importar raza, color, sexo, nacionalidad ni otra segmentación, de la reapropiación del espacio público y sus significados en constante cambio y desarrollo a través del juego lúdico de participar de esta Intervención Urbana Familia Flor, familia Globo u otras expresiones que desarrollo de manera independiente y gratuita.
El mensaje de estas Intervenciones urbanas es  reconocer el potencial creativo de las comunidades y personas tanto participantes activas o como espectadores, de reconocernos como parte de una sociedad que necesita y busca el desarrollo social a través de la inclusión , de la alegría del convivir a través de la experiencia artística colectiva y del desborde de imágenes lúdicas que se transladan por la ciudad de manera gratuita y transversal«

Imagina que vas caminando por la calle, hacia tu trabajo, o de vuelta a tu casa, vas a la universidad preocupado por los estudios, vas al colegio pensando en la tarea y la prueba, vas caminando hacia una reunión o saliendo a almorzar, o piensa en cualquier actividad que realices rutinariamente. De pronto, sumido en tus pensamientos, ves un grupo de personas con máscaras con flores, tal vez bailando, tal vez haciendo música, tal vez simplemente pasando por ahí. ¿Qué piensas? ¿Qué sientes? ¿Te olvidas momentáneamente de lo que estabas pensando? ¿Simplemente sigues tu camino sin darle importancia o te detienes a mirar y preguntarte que es lo que sucede con curiosidad? Felipe apunta a que sea lo último, a que sea un agradable respiro en ese quehacer diario en el cual a veces nos quedamos atrapados. Una buena intervención no tiene que ser extremadamente profunda o tener un significado muy intrincado, basta a veces con apelar a algo con que todos nos podamos identificar o simplemente algo que nos haga reaccionar y pensar sobre un tema que no hubiéramos reflexionado de no habernos encontrado con aquello.

Por lo anterior también es que la Familia Flor ha viajado por el mundo, y no es que necesariamente Felipe recorra diversos países, basta con que algunas mascaras crucen las fronteras, que algunos estén dispuesto a usarlas y listo.

«La Familia Flor junto a otros proyectos de Arte Público que desarrollo en la actualidad son de gran interés para muchos de mis colaboradores con los cuales diseñamos un proyecto de intervención global para el desarrollo del arte público en distantes lugares del mundo. Así, vamos potenciando la idea de que cada persona puede y es parte de esta intervención en ciudades distintas de Chile como Curicó, Viña del Mar, La Serena, Coyhaique, Puerto Aysén, Puerto Montt, Temuco, Valparaíso, Santiago, Chiloé, Arica u otros países como Francia, Alemania, EEUU, Inglaterra, Perú y Argentina«.

No solo los transeúntes son quienes se quedan con algo de esta experiencia, los propios integrantes de la «familia» también se van con algo. Ya que la intervención tiene la particularidad que quienes se ponen las mascaras pueden ser prácticamente cualquier persona, estas van cambiando con el tiempo y con el lugar, no siempre son las mismas, cada una aporta un aspecto único a la idea, y cada una de estas personas también se lleva algo especial una vez que pasan a ser parte de la familia. Felipe nos comenta sobre ello:

«En estas intervenciones colectivas observo dos reacciones, Una de los participantes voluntarios elegidos de forma heterogénea que se muestran felices y con una libertad que les impresiona ya que por lo general las instrucciones solo son jugar colectivamente e interactuar en el espacio público y la otra, de los transeúntes-espectadores que se impresionan ante la fuerza del color de mis capuchas construidas con flores, de la alegría inusitada de saber que pueden participar de los juegos lúdicos propuestos y de saberse en igualdad con otros ya que no hay diferencias entre una u otra personas».

Muchas veces los proyectos culturales, las obras, y sobre todo las intervenciones urbanas tienden a ser polémicas, a veces no son completamente comprendidas, o provocan revuelvo entre quienes las ven, entre quienes las disfrutan y entre a quienes les parecen molestias o incluso perdidas de tiempo. La familia flor no es ajena a estas complicaciones, sobre todo si tomamos en cuenta que es una actividad que se hace en el espacio público.

«Parte de las dificultades de crear Intervenciones Urbanas gratuitas es la ignorancia de las prácticas artísticas  contemporáneas por parte de las instituciones policíacas específicamente Carabineros en Chile, dónde el uso del espacio público y la libertad de expresión muchas veces es coartado por la falta de educación cívica y cultural de los funcionarios de estas Instituciones. Asimismo,estas y otras nuevas dificultades las promueven funcionarios estatales sin conocimientos en ámbitos de arte y cultura comunitaria,  los cuales  no dan urgencia a crear legislación que proteja las expresiones artísticas y a sus cultores en cada una de las comunidades que se reúnen con un nuevo sentido de apropiación e identificación  del espacio público desde sus habitantes.Así, muchas veces los cultores y artistas de Intervenciones urbanas y  arte público son sancionados con multas y cárcel por desarrollar actividades como: Música, Teatro, Danzas, Pintura, Títeres, Performances y muchas otras demostrando una vez mas la ignorancia y falta de criterio que coarta el desarrollo de las expresiones artísticas que promueven en su núcleo valores como la igualdad, la diversidad cultural y el uso de la libertad de expresión de las comunidades sobretodo en Chile».

Muchos artistas buscan que sus obras nos inspiren, nos hagan pensar, nos enseñen, nos hagan cuestionar la forma en que hacemos las cosas, no ser simplemente un adorno en una pared o algo estéticamente bello que apreciar. Felipe ciertamente busca romper con la cotidianeidad de los transeúntes que se encuentran con su Familia Flor, algo que ciertamente se agradece en la vorágine que es la vida diaria de una cuidad. Esperando que lejos de ser una molestia o entorpecer el desarrollo de nuestras actividades, sea algo así como un recreo, una reflexión en movimiento, una forma de darnos cuenta y recordar que siempre algo más allá.

¿Has visto alguna vez a la Familia Flor? ¿Te gustaría participar como integrante de la familia?

 

 

Comentarios

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.