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Marcela Mondaca: “La Biblioteca de Santiago es más que libros, es un lugar de encuentro”

La Biblioteca de Santiago, Matucana 151, es por lejos la biblioteca más grande de Chile. Un edificio de 4 pisos, dispuesto en forma de U y con una arquitectura predominantemente perteneciente a la corriente Art Decó.

La biblioteca se caracteriza no solo por su gran envergadura y su extensa colección de libros, sino que también por su sistema de “estanterías abiertas”, basta con tomar un libro y ponerse a leer, ya sea en una mesa, un sofá, o en el mismo suelo de la biblioteca. Pero no solo libros podemos encontrar, también existe a lo largo de todo el año una gran variedad de talleres, charlas y exposiciones que los visitantes pueden disfrutar; y además de pedir libros, uno puede solicitar una de las tantas reproducciones de pinturas que ahí se encuentra, para gozar del arte de los grandes maestros por un par de semanas, se pueden solicitar además instrumentos musicales e incluso herramientas como taladros, y sierras.

Se divide en 8 salas, cada una con sus propias caracteristicas y colecciones de libros particulares: Sala+60, Infantil, Novedades, Juvenil, Prensa y Referencia, Sala +18 (donde puedes encontrar el libro La Petite Morte, sobre el cual hablamos hace un tiempo), Colecciones Generales y Literatura.

La Sala Infantil, es el hábitat natural de Marcela Mondaca; un lugar donde el movimiento es constante y se respira muy buena energía. Marcela nos contó sobre las actividades presentes y futuras que se ofrecen para los niños y sus familias.

Marcela trabaja en la Biblioteca haciendo fomento lector con los niños y niñas desde los 6 años, De formación es Licenciada en Historia del Arte, y cuenta que siempre le pareció muy atractiva la educación por medio del arte, pero lamentablemente en los museos chilenos existe mucho el concepto de “No Tocar”, solo mirar, lo que le parecía algo complejo. Cuando llegó a la Biblioteca de Santiago una de las cosas que le fascinó fue que los niños pueden tocar, mirar y explorar, “Es un lugar democrático en torno al libro, en torno al arte. Encontré el lugar perfecto donde vincular lo que había estudiado, uso de las imágenes, literatura infantil, fomento lector y además trabajar con los niños historia del arte, la artesanía, el patrimonio que son temas que me gusta muchos trabajar“, nos comenta.

Los dejamos con la entrevista completa hecha a Marcela.

¿Siempre pensaste en trabajar con niños o fue surgiendo esa inquietud?

Siempre pensé en educación más que en niños y niñas. Me pasó que cuando fui mamá empecé a acercarme a ellos, antes tenía cierta distancia.

¿Cómo llegaste a trabajar acá?

Meses después que se inauguró esta biblioteca vine para acá y dije: “Ohhhhh, ¡¡Qué maravilla!!” Me sentí en otro lugar, en otro planeta, ¿Qué onda este lugar? Porque claro, uno tiene la visión de la Biblioteca Pública de cuando éramos chicos, que no podíamos hacer ruido, comer, que las estanterías estaban cerradas, que tenías que pedirle el libro a la bibliotecaria y si te equivocabas de libro era una cuestión terrible.

No podías investigar o pasar el rato, si finalmente a una la puede conquistar una tapa de un libro. Eso me pareció fantástico y me dije podría trabajar acá, y así, como de la vida, se fue dando.

Mencionas cosas que te gustan, pero que no son comunes de ver, ¿Por qué aquí se puede instaurar esa visión?

Siento que somos un lugar que le entrega confianza a la gente, invitamos a habitar el espacio. Al ser parte y en esa dinámica le cambia completamente la perspectiva al usuario, quieres habitar, no hay nadie que te impida nada, nadie está diciéndote cállate, no comas.

Imagínate que ahora en la Sala están haciendo zumba, cosa que para cualquier bibliotecario puede ser una locura, pero si hay gente que viene a esas clases y que después se ponen a leer, luego hay cuenta cuentos y de cualquier manera los vinculas con el libro.

O las señoras que vienen a jugar cartas, o los jóvenes que vienen a bailar frente a los espejos.

Yo, por ejemplo, venía los fines de semana a jugar Go. Y uno también inventa en la medida que viene para optimizar el viaje, me llevo un libro, recorro, veo que hay.

Está la exposición que puedes mirar y los talleres.

Para que sea así deben tener un carácter más abierto que el bibliotecario antiguo, de otro siglo, que uno se imagina con cotona, ¿Los capacitan?, ¿Se decide en el momento del ingreso?

Yo creo que se ve en la entrevista, los ingresos son por medio de concurso público. Hay un proceso de selección y una línea, todos nuestros compañeros trabajamos en la misma línea, nos importa que la gente se aproxime a leer. Todos creemos en este modelo que, afortunadamente, funciona muy bien. Tenemos dos mil visitas diarias, por lo bajo.

La biblioteca es más que libros, es un lugar de encuentro.

Y también es muy bonito que esté aquí, en este sector. Ayer escuché a alguien decir: “Lo mejor que tiene Santiago es la Biblioteca de Santiago y el Metro. Hay gente que viene siempre, la veo en la calle y lo saludo.

Cuéntame de las novedades, cosas en las que estén trabajando ahora que se acaba el año

Los cuentos inclusivos, para incorporar a niños ciegos y sordos, en eso estamos trabajando ahora. Fuimos hoy al colegio Santiago Apóstol a contar cuentos para sordos. Tenemos una actividad que se llama “Ponte en mi lugar”, dura dos horas y te vendan los ojos para que sientas lo mismo que alguien ciego.

Un recorrido, que te explica como aproximarte a ellos. Detalles que despiertan la empatía. A veces la gente quiere ser servicial pero no sabe como acercarse. Sirve para despertar la sensibilización, tips pequeños, pero significativos. Por ejemplo, si hay un usuario que esté estudiando arquitectura al momento de hacer su trabajo va a considerar al otro desde la experiencia

¿Cómo se decide qué hacer?, ¿Qué actividades desarrollar?

De acuerdo a los meses temáticos. Cada sala trabaja el tema dependiendo de a quien está dirigido como por ejemplo diciembre mes de la inclusión. En Sala Infantil cada persona del equipo aporta desde su experiencia profesional. Yo, por ejemplo, trabajo la visualidad, así cada profesional aporta desde su visión distinta del mundo, Lorena (Moya) es Educadora de Párvulos, Eva (Passig) es Actriz. Además de planificar nuestras actividades en base a  la teoría de las inteligencias múltiples. Trabajamos en didácticas para acercar a las niñas y niños a la lectura por medio del placer. Algunas personas son más visuales, les gusta mucho el libro álbum, otros más auditivos, les gusta la narración.

La idea de fondo es encantarlos a todos con la lectura.

Sin duda que la Biblioteca de Santiago es un lugar especial, con todos sus colores, ruidos, cultura y energía positiva, y por supuesto, la gente que la visita diariamente. Muchas otras bibliotecas han emulado el concepto de las estanterías abiertas, como Biblio GAM o la Biblioteca de Providencia, también hemos visto en estos últimos años el éxito que han tenido los Cafés Literarios, donde puede sentarte cómodamente en un mullido sofa, con una rico café a leer un libro sacado de los estantes, disfrutar de la vista del parque en el Café Literario del Parque Balmaceda, o en el Café del Parque Bustamente.

Todo esto ha permitido que nos acerquemos más a la literatura y veamos los libros y las bibliotecas, no como algo frío y estricto, sino como algo lleno de colores y vida.

¿Has ido a la Biblioteca de Santiago? ¿Como fue tu experiencia?

¿Que otras bibliotecas conoces donde hayan estanterías abiertas?