Un Mundo Feliz: El futuro distópico y la forma de viajar de hoy en día

Un Mundo Feliz (A Brave New World, en inglés), es por lejos la novela mas conocida y famosa del escritor estadounidense Aldous Huxley, publicada por primera vez en 1932, la cual nos presenta un futuro distópico donde la sociedad ha dejado atrás la religión, los problemas asociados al envejecimiento y la procreación por parto normal.

En la sociedad de Huxley, la humanidad está dividida en varias castas, donde cada una tiene su rol en la sociedad, los Alfa por ejemplo, son los encargados de las labores intelectuales y de dirigir a la sociedad, por otro lado, las castas inferiores, como los delta y epsilon, son los que desempeñan las labores más simples y “poco dignas” como ascensoristas, recolectores la basura, y similares, tareas para las cuales no se necesita mucho intelecto, pero son necesarias para la sociedad. Todos los seres humanos son creados mediante fecundación invitro e ingeniería genética, y están determinados tanto genéticamente, como por la educación y acondicionamiento que reciben cuando son niños, para desempeñar las labores propias de su casta, haciendo que todos se sientan completamente satisfechos con los trabajos que realizan y así poder conformar una sociedad “estable y feliz”.

Bernard Marx es el personaje principal, perteneciente a la casta de los Alfa Mas, el cual solicita un permiso para irse de vacaciones por unos días a una “Reserva Salvaje”, uno de los lugares en el planeta en donde la gente vive como “salvaje”, es decir, aún hay familias, los niños nacen de forma natural, y no existe la promiscuidad sexual, como en el mundo “civilizado” de Bernard.

Nuestra sociedad actual dista bastante de ser exactamente igual a la descrita por Huxley en su libro, sin embargo, tenemos algunas similitudes, como que existe la inseminación artificial, hay un grado de control sobre la natalidad con las técnicas anticonceptivas existentes, y ciertamente se ha mejorado la calidad de vida de las personas de mas edad.

Además de lo anterior, hay otro paralelo que se puede hacer con nuestra sociedad y la sociedad de Un Mundo Feliz, y esta tiene que ver con un concepto de viaje y vacaciones que ha tomado impulso desde hace un par de años, y es la del turismo vivencial. La primera vez que se menciona el término Turismo Vivencial es en 1985 en el libro Insights in strategic retail management, sin embargo es un concepto que ha tomado fuerza solamente en los últimos años. Esta forma particular de viajar, tiene que ver con experimentar una inmersión en la cultura que se visita, dormir con la gente de una localidad, trabajar con ella, acompañarla en sus labores de diario.

Es usual por ejemplo que cuando se viaja a Puno, en Perú, una de las atracciones turísticas importantes de la zona es visitar las islas flotantes de los Uros, un pueblo que vive en islas construidas por ellos mismos con totora, en el medio del lago Titicaca. La gente viaja en balsa hasta las islas a conocer las costumbres del pueblo, incluso dormir en sus chozas construidas también con totora y disfrutar de viajes en balsas hechas también con el mismo material, para luego comprar recuerdos y artesanías y volver a casa con la sensación de haber experimentado esta vida “salvaje” de primera mano. Es curioso señalar que muchos de estos nativos ni siquiera viven en las islas, si no que viven en las costas de la ciudad de Puno y se desplazan a las islas solamente para “trabajar como nativos” y luego volver a sus casas.

Couchsurfing tiene mucho también de turismo vivencial. El sitio web de Couchsurfing, para quien no lo conozca, ayuda a los viajeros a encontrar alojamiento en las casas de la gente que vive en los lugares que visitan, en principio para no pagar un hotel y por supuesto para tener una experiencia mas cercana con la gente que habita los lugares por los que pasan. Brasil también se ha hecho famoso de un tiempo a esta parte por promover los tours por las favelas, donde la gente visita estas aglomeraciones urbanas empobrecidas donde vive al rededor del 25% de la población carioca. Muchos pueden pensar que las personas que viven en las favelas llegan a sentirse ofendidas, imaginando que tal vez esta gente se siete observada como si fueran animales en un zoológico, pero lo cierto es que muchas comunidades recurren a este tipo de turismo, en los campos donde se invita a la gente a trabajar, en los poblados donde se enseña y se muestran a los turistas sobre las tradiciones típicas, y la gran mayoría de las veces son las mismas personas de las favelas y estos poblados los que organizan los recorridos, como una forma de generar mas ingresos para la comunidad, y para poder mostrarle a los extranjeros una realidad latente y crear conciencia al respecto.

Sin ir más lejos, en Chile es usual que en la época de vacaciones los jóvenes se vayan a mochilear al sur, a la carretera austral, buscando paisajes, aventura, nuevos estilos de vida, simplemente para conocer el país o por tener nuevas experiencias. Dentro de este tipo de viajes, es bastante común que la gente que vive en los poblados y pequeñas ciudades del sur invite a los mochileros a alojar en sus casas, acampar en sus patios y convidarlos a compartir una comida, conversar con ellos e intercambiar ideas, donde se habla de como estas personas viven y realizan sus quehaceres, también es muy común que los mismos mochileron ayuden a las personas en sus labores diarias, como modo de agradecimiento por la estancia y por la comida ofrecida, ademas de poder experimentar de primera mano lo que significa vivir en los rigores del sur.

Estamos acostumbrados a que cuando hacemos análisis sobre el futuro, sobre lo distópico y sobre lo que las novelas puedan decir de nuestra sociedad, a verlo desde el punto de vista político, económico y vivencial de forma general, pero no nos detenemos a pensar en las repercusiones en otros aspectos de nuestra vida cotidiana, como en este caso los viajes y las vacaciones. Es muy posible que muchas de las fantasías que los literatos de antaño hayan simplemente imaginado, estén ocurriendo hoy en día, y no solamente los adelantos tecnológicos, si no que detalles mucho mas comunes en nuestro día a día, de los cuales posiblemente no nos hayamos dado cuenta.

 

Comentarios

Adolfo Merino

Twitter: @_dercein "No te tomes la vida demasiado en serio. Al final, no saldrás vivo de ella"