Francis Serrano Vargas

El año 2008 marcó un quiebre en mi vida, nunca antes había reparado en dedicarme a la música hasta que ella llegó a mi, primero en forma de Fliscorno Barítono y luego en forma de Tuba integrando la Orquesta Sinfónica de Isla de Maipo, comuna donde crecí. Paralelamente, inicié de forma autodidacta a practicar piano en un teclado Casio regalado por mis padres en la Navidad del 2008. Fui creciendo en la música y en la orquesta, primero aprendiendo lectura y teoría musical; y luego realizando arreglos de obras para ensamble de bronces y algunas composiciones para piano, además de viajar constantemente en giras por el país hasta su disolución el año 2013.

El año 2014 ingresé al proyecto Proyección Musical que impartía clases de música a personas a cambio de un aporte voluntario. Entré primero como alumno y luego como instructor de las clases de piano, de teoría musical y como el gestor del Taller Orquestal de Tango, proyecto que acercó el tango a los alumnos de la escuela, quienes demostraron gran interés en aprenderlo y ejecutarlo en sus distintos instrumentos, independientemente si fueran típicos de este género o no.

Actualmente, participo en ferias culturales como la del Barrio Concha y Toro, en milongas y en eventos privados como matrimonios y bautizos para amenizar con música instrumental, a veces junto a mi hermana Yanella en el violín y otras veces en solitario con mi melódica Hohner Superforce 37.

Cómo llegaste a dedicarte a la melódica?
Dedicarme a la melódica nació primero como una necesidad. Estaba cursando 2°año de ingeniería en automatización en la UNAB y siempre veía a músicos tocando en la calle. Yo me preguntaba como podría juntar algún dinero extra tocando en la calle si no podía transportar mi teclado, ¡Ni mucho menos una tuba! Por lo que un día indagando en la red encontré la melódica: una especie de teclado portátil que no requería de electricidad para funcionar, si no que simplemente al soplar ejecutaba un sonido parecido al acordeón. Así, compré mi primera melódica el año 2013, una melódica Hohner Student 32. Desde entonces trabajo para que este hermoso y versátil instrumento deje de ser catalogado como un juguete y pase a ser “tomado en serio” dentro de este mundo de la música.

Qué tipo de música haces generalmente?
Comencé interpretando la música que me era más cercana en el momento que adquirí mi primera melódica: música clásica (especialmente algunas obras de Bach, Mozart y Beethoven), valses de la BSO de la película Amélie y música instrumental como mambos de Pérez Prado, canciones de Nino Bravo, The Beatles, entre otros estilos variados. Sin embargo, no fue que sentí una inclinación por un estilo musical en particular hasta que, sin querer, un día en una exposición de cuadros en la Sociedad Nacional de Bellas Artes, interpreté Badinerie de J.S. Bach y me comentaron que el sonido de mi melódica era muy similar al del bandoneón. Investigué y… ¡Efectivamente! Mi melódica sonaba sumamente parecida a este instrumento, razón que me motivó a inclinarme por el tango.

Qué significa este tipo de música para ti
Mediante arreglos hechos por mí desde la partitura original, preparo mis pistas musicales y la línea melódica para mi instrumento, destacando algunos tangos tradicionales como “Por una cabeza”, “Sur”, “El choclo”, etc. No obstante, es por el tango moderno que se incendian mis pasiones, con obras de Astor Piazzolla y Eduardo Rovira, compositores que utilizan el contrapunto, la armonía y las disonancias con aroma a jazz dentro de sus obras de tango vanguardia aplicándolas a la melódica como un reemplazante del bandoneón. La melódica en el tango es algo que no tiene antecedentes y que representa una historia que está aún por escribirse.

Sitio web: melodiquiuslover.com

Comentarios

Adolfo Merino

Twitter: @_dercein "No te tomes la vida demasiado en serio. Al final, no saldrás vivo de ella"

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