Luis León Vera, presidente proyecto Ave Fénix: “En este minuto si tú ves el tren, es como león enjaulado, que lo único que quiere es que le abran la puerta”

 

Luis León Vera, presidente proyecto Ave Fénix: “En este minuto si tú ves el tren, es como un león enjaulado, que lo único que quiere es que le abran la puerta”

Al llegar a la estación de trenes El Melocotón, en el valle del Cajón del Maipo, nos encontramos con un lugar que parece deshabitado, donde solo somos recibidos por algunos amistosos perros y gallinas que caminan libremente por el lugar. Se trata de una estación pequeña y acogedora, que trasmite historia y donde se percibe una marcada tradición ferroviaria.

Es aquí mismo donde descansan las dos locomotoras que fueron rescatadas por don Luis León Vera, un ex militar y antiguo maquinista de la empresa Ferrocarriles del Estado,  residente de la localidad, y que hoy  figura como el impulsor del proyecto Ave Fénix, el cual intenta reactivar el servicio de tren patrimonial del Cajón del Maipo. Es él quien después de unos minutos nos sale a dar la bienvenida, mientras le invitamos a contar su historia.

Al preguntarle a Luis León cómo comienza este interés por el rescate de la estación y de sus locomotoras, él nos cuenta que siempre desde muy niño tuvo el interés por las máquinas, y a pesar de que él trabajaba para el Ejército como instructor de ingenieros, poco a poco se comenzó a insertar en el oficio ferroviario, hasta terminar manejando máquinas durante largos años. Una de ellas es la Jung J-4, actualmente vigente en la estación y la cual fue bautizada como “La Panchita”. “Yo no tenía auto en esa época, pero cuidaba al tren como si lo fuera (…), mi tren era mi debilidad” expresa.

Luis al retroceder un poco en el tiempo, nos dice que nunca olvidará la fecha del 10 de enero de 1985, cuando anunciaron el cierre del ferrocarril que iba desde Puente Alto a El Volcán, llamándose a licitación para eliminar los 60 km de vía, siendo adjudicado a Aceros Quinta Normal empresa que no habría mantenido los rieles.

“Cuando ordenan sacar el tren, para mí, desde una opinión muy personal, no fue porque no fuera rentable, sino que el problema grave fue que la gente se fue”, cuenta con nostalgia Luis, haciendo referencia a que no existía una mano de obra para mantener el servicio de trenes en aquel entonces, por lo que solo quedaba la opción de vender.

Es así como a partir de este episodio que comienza su interés por no dejar morir estos terrenos, por lo que el 24 de febrero del año 2000, Luis decide partir de su residencia en San Bernardo para instalarse de manera definitiva en El Melocotón. Y a pesar que como él mismo lo expresa “nadie daba un peso por mí”, su objetivo siempre fue claro, y era que debía rescatar parte de esas vías ferroviarias y volver  a poner en movimiento el tren en Puente Alto.

“Muy decepcionado de todo esto, me hice una pregunta que después yo mismo me la respondí, y que fue si yo algún día tengo la posibilidad de hacer algo por mi tren, lo voy hacer… y aquí me tienes” señala orgulloso.

Proyecto Ave Fénix

Luis nos cuenta que tras cerrarse el regimiento de Puente Alto, no se sabía qué hacer con los trenes que quedaban, por lo cual él solicitó al Ejército la donación de dos maquinarias para ponerlas en marcha. Una idea que a muchos les pareció “loca”, según lo que él mismo recuerda, pero era tanto el cariño y dedicación por los trenes, que ningún obstáculo le estancaría su sueño. “A mi nadie me quería dar esto, porque yo era suboficial del Ejército”, relata, recordando que cuando Michelle Bachelet era ministra de Defensa, bajo el Gobierno del ex Presidente Ricardo Lagos, estaba la petición de abandonar los terrenos de la estación para pasar a Bienes Nacionales, y hacer uso de ellos.

Fue así como Luis León comenzó su lucha por mantenerse a cargo del lugar y los trenes, donde fue apoyado por el mismo Ejército, quien le facilitó mano de obra para arreglar uno de los trenes y ponerlos en marcha. “Tuvimos 14 meses para echarla andar, los jodí durante 14 meses, y esa máquina tiene hasta repuestos de las micros amarillas”, expresa. Además agrega que desde el norte se trajeron rieles para que se pudiera rearmar la línea férrea, y permitir que el tren pudiera avanzar algunos metros como en épocas de esplendor. Así se reactivó a la Panchita, quien como la leyenda del Ave Fénix cuenta, renació desde materiales de acero y donaciones para lograr transformarse en una gran atracción turística para quienes visitan la estación.

“La personas ven esto con ojos futuristas”, dice  Luis, aludiendo al objetivo principal de su proyecto, el cual es que se reactive la vía férrea original, y pueda transitar desde El Melocotón hasta San Alfonso. “En este minuto si tú ves el tren, es como león enjaulado, que lo único que quiere es que le abran la puerta”.

El Consejo de Monumentos Nacionales, el Municipio de San José de Maipo y el Ejército han validado este proyecto definido como ferroviario, patrimonial, turístico y cultural a lo largo de estos años de puesta en marcha. Asimismo desde la empresa Tensocret también se aportó con maquinarias en apoyo a dicha rehabilitación.

En la actualidad, Luis y su equipo de trabajo continúan gestionando la implementación de la tercera etapa del proyecto, que consiste en alargar el tramo de vías férreas, como también se sigue invitando a la gente a conocer el museo creado dentro de la propia estación y la historia de esta singular e importante iniciativa impulsada por este ex militar, quien no descansará hasta ver este sueño cumplido en beneficio de toda una comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Carolina Ibarra

Periodista, investigadora, editora, redactora, fotógrafa.

Agregar un comentario