Claudia Huaiquimilla, directora de Mala Junta: “Es una película donde vamos a poder vernos a nosotros mismos”

Durante muchos años el cine chileno nos ha sorprendido con grandes apuestas que han permitido identificar parte de nuestra identidad nacional e historia en sus diversas narraciones. Hoy una nueva apuesta se inserta en el área cinematográfica con grandes actores y temáticas que dejan reflexionando a cualquier espectador. Se trata de la película Mala Junta  y su directora Claudia Huaiquimilla  habló con Captura Cultura para contarnos de su rol como joven directora y la experiencia de llegar a la pantalla grande.

 

Claudia es una joven de origen Mapuche, quien estudió Dirección Audiovisual en la Universidad Católica, donde logró potenciar su carrera con su proyecto de título final, un corto que se basó en la celebración de una noche de San Juan al sur de Chile.

“Lo grabé en el sur de Chile con mi misma familia. Y son mis mismos familiares, mis mismos vecinos quienes actuaron, porque no tenía mucho dinero.  Entonces grabé ahí, y eso dio un poco pie a que surgiera esta idea de hacer un largometraje en el mismo sector y también hacer actuar al protagonista del corto” recuerda.

 

Cortometraje: “San Juan, la noche más larga”

Claudia en ese momento en que presentaba su examen de grado, nunca se imaginó las repercusiones que este tendría fuera de las aulas. “Pasó que mi productora de cortometraje, lo mandó sin avisarme a Sanfic. Y ahí  lo premiaron, y fue una experiencia súper linda de poder mostrarlo a más espectadores, porque para mí solo era un ejercicio”, nos cuenta.

El cortometraje recorrió festivales como el de Valdivia, Lebu, y otros nacionales, pero luego logró presentarse en la 35 va versión del Festival Internacional de Cortometrajes Clermont-Ferrand Clermont Ferrand, en Francia, donde recibió una mención especial. “Creo que ahí recién yo también me empoderé un poco de esta idea de ser guionista y quizás directora también de un siguiente proyecto” confiesa la cineasta.

 

 

Mala Junta es donde puse a full esta idea de intentar de hablar de personajes que son catalogados de problemáticos o son prejuiciados

 

 

“Mala Junta” el nuevo desafío

Huaiquimilla  cuenta que en  sus tres propuestas audiovisuales que ha realizado, ha tratado el tema de “niños problemáticos”. Y es esto lo que tienen en común San Juan y Mala Junta, donde en el primer caso está el niño pirómano, que no tiene estudios, y  en el otro donde se destaca el punto de vista del chico problemático y su forma de ver el mundo.

“Tú no puedes entender muchas de sus acciones, que pueden ser muy violentas o inexplicables, sino estuvieras mirando el mundo desde sus ojos. Entonces se entiende que toda acción conlleva  a una causalidad y creo que eso fue algo que llamó mucho la atención. Como de partida  hablar de un sur, que hasta ahora no se había mostrado, un poco más íntimo que está en la película, más real también. Al igual que  hablar del trabajo de un niño pirómano, y tratar de entender por qué hace lo que hace”.

Esta premisa es lo que incentivó a esta directora a contar la historia de dos jóvenes con perfiles muy marcados, donde uno representa a un niño mapuche (Cheo) y el otro a un niño en riesgo social (Tano), quienes logran entrelazar una historia común en un escenario muy particular, como es el sur de Chile (Valdivia).

“Mala Junta es donde puse a full esta idea de intentar de hablar de personajes que son catalogados de problemáticos o son prejuiciados, y poner al espectador en los pies de ellos, y que ojalá vivan con estos dos chicos esta amistad legítima”, expresa Claudia.

 

¿Por qué Mala Junta y no Buena Junta?

Tiene que ver justamente con que la gente a partir de ver esto, se hace una adicta de los personajes,  y evidentemente la etiqueta que todos conocemos es tal cual se ve al inicio de la película. Pero a medida que vamos logrando intimidad y un acceso privilegiado a lo que le pasa al personaje realmente, vamos sacando nuestros propios prejuicios. Entonces decimos “Oh este cabro, es el típico mala junta”. Y a medida que va pasando la película tú te vas cuestionando también el hecho de que a Cheo (Eliseo Fernández) y a Tano (Andrew Bargsted) los cataloguen así, porque finalmente parece que dos personajes problemáticos, que si se juntan el mundo va a explotar, o van a hacer una maldad terrible, finalmente se transforman en un refugio el uno del otro.  Además ambos carecían de muchas cosas emocionalmente, uno desde el ámbito familiar, el otro desde el social, y se complementan, entonces ambos aprenden el uno del otro.

¿Por qué decidiste grabar en tu casa de niñez en San José de la Mariquina?

Yo he vivido gran parte de mi vida en Santiago, pero mi papá vive allá, por lo que siempre hemos tenido un pie allá y acá. Entonces el campo para mí es mi segundo hogar , y la primera vez cuando hice el cortometraje, había compartido mucho con el verano con Cheo, que es mi primo. Y me llamó la atención lo particular de su mirada, de su visión del mundo. Llegué  a Santiago, y tenía que escribir una historia para un cortometraje para titularme, y yo no dejaba de pensar en él, en lo fascinante de su personaje y su mundo. Y como te digo fue una suma de factores, entre una fascinación por este chico con su historia y también por recursos. Que en el fondo con lo que yo más contaba era con un lugar para filmar impresionante, que hasta ahora no se había filmado en la historia de mi universidad.  Y quise aprovechar los recursos que yo sí tenía, y bueno ahí mi papá me iba a ayudar con el catering, íbamos a alojar en mi casa, iba  a actuar mi primo, mi vecino, entonces eso es como la suma de ambos factores, y después cuando el corto se mostró y ganó en Valdivia, se sintieron todos súper empoderados y además de verse en pantalla, fue algo súper bonito. Y cuando propuse hacer el largo, mucha más gente se sumó a esta idea de la comunidad.

 

 

La película logra involucrar al espectador con temáticas de mucha contingencia nacional, como es el conflicto mapuche, el impacto ambiental de una celulosa, la relación conflictiva de un hijo y su padre, que en su momento estuvo ausente y ahora debe hacerse cargo para evitar que este ingrese al Sename, entre otras. Como también ocupa el recurso de la imagen de la naturaleza y este encanto que tiene el sur de Chile. A partir de esto, Claudia destaca:

A mí lo que me gusta del cine, tiene que ver que no son juicios cerrados, sino que el buen cine generalmente lo que hace es plantear problemáticas, reflexiones y abrir el diálogo.  Entonces creo que a pesar que toca todos estos temas, no intenta dar una sola mirada, sino que permite cuestionarte, remecerte y hacer ver que esto está pasando, y está pasando en tu mundo real, no solamente en la ficción.

¿Aparte de los cines a donde está llegando Mala Junta?

Ya formamos parte del cine club escolar de la Cineteca, donde va a ser exhibido a finales de mayo en distintos colegios a lo largo de Chile, y en cada una de esas funciones va a ver un miembro de la película que va a conversar con los niños. Y aparte estamos intentando que distintos colegios, sobre todo los de Santiago, que vayan al cine y lo vean como una película educativa, además les enviamos la ficha de análisis cinematográfico.

Y por otro lado también estamos haciendo otras instancias, por ejemplo en Valparaíso se mostró a personas en situación de calle. Ahora en Talca va a ver una cárcel de menores que va a ir a ver una de las muestras. Estamos en conversaciones con un hogar Mapuche también de Santiago, para que vayan a verla con un conversatorio. También estamos escuchando nuevas propuestas, de gente que se interese por esta película, más allá del tiempo que estará en salas comerciales, que podrá ser muy cortito y que apela a solo un grupo de público. Entonces estamos viendo con las salas alternativas y también con gente que se nos ha acercado otro tipo de funciones, para llegar ojala a la mayor cantidad de gente posible.

 

¿Qué pasa en la actualidad con el cine chileno y la industria?

Creo que la contienda es desigual  para todas las películas, no estoy hablando solamente de Mala Junta, ni hablando aquí solo por nosotros. Es una cosa que aquí ya lleva años, que es súper difícil de combatir, que tiene que ver respecto a la cantidad de salas que por ejemplo nosotros podemos optar, los horarios, la cantidad de publicidad que podemos financiar también. Nos pasó que un cine uno de los empleados el ocupó el standing de la película para clausurar un baño, y cuando la gente reclamó, dijo bueno “es la globalización, tienes que entender que este tipo de películas no va a ser tan vista como la otra”. Entonces son pequeños gestos, que más allá del cine, igual  se está incorporado  en la población.

Ha sido muy difícil, pero creo que es una pelea que nosotros no hemos querido dejar de dar, y con los poquitos recursos que tenemos nos estamos ingeniando, estamos haciendo encuentros afuera de los cines, estamos intentando llevar gente, haciendo concursos, de hecho yo estoy un poco cansadita, pero un cansancio feliz de que estamos haciendo todo lo posible en base a los pocos recursos que tenemos.

 

En esta película hay presencia de actores potentes que también han participado en otros films que rescatan parte de la historia del país. ¿Consideras que hoy el cine chileno está recogiendo identidad, la historia y el patrimonio de Chile a través de sus guiones?

Rescato a Raúl Ruiz, que me encanta, la radiografía y el retrato que hace de nuestro país, y por ejemplo películas como de Aldo Francia que hace un retrato social muy potente, y son de años muy lejanos, pero también era una generación muy nueva en ese tiempo que estaba haciendo un cine consiente, un cine social y me gusta mucho, y fue gran inspiración también para esto.

Cuando llamé a los actores, obviamente no fue que ellos se sumaron por plata o porque iban a ver un proyecto mega comercial, sino porque vieron la historia, les encantó el guion, y les encantó también el punto de vista que yo proponía para tratar la historia.

Por ejemplo para Francisco Pérez-Bannen (Javier en la película) era un papel que hasta el día de hoy no había desempeñado, entonces creo que él tuvo que ver otros lados, a un personaje que está dejado,  con muy pocas herramientas e inteligencia emocional y que tiene un pasado del que no se ha hecho cargo.  Entonces creo que todo eso también le llamó y fue un desafío el trabajar un personaje que hasta ahora creo no se le había dado la oportunidad de interpretar.

 

¿Qué lo más gratificante que te deja esta película? 

Me deja varias cosas muy bonitas, que tiene que ver con el gran equipo que se fue sumando y creciendo en base de creer en el proyecto, que eso fue muy bonito. Generé lazos profesionales muy importantes,  no solo con jóvenes, sino también con grandes del cine como Miranda y Tobar, o los pos productores de imagen, de sonido, y creo que muchos del equipo se van a repetir en una siguiente fórmula. Y lo otro que con tanta puerta que se cerró, dejé de creer un poco en el proyecto, pero ahora que la hemos mostrado al público uno vuelve a creer en lo que hizo,  y que vale la pena seguir intentando para que llegue a todo el mundo, porque el espectador agradece y reacciona mucho con la película .

¿Próximo Proyecto?

Estoy escribiendo un guión en base a la investigación del personaje de Tano que tiene que ver con un centro del Sename, donde se va a ver ese mundo y estamos en proceso de escritura, de investigación porque al igual que Mala Junta, no quiero prejuiciar a mis personajes, entonces estoy  intentando conocer a niños, conversar con ellos, y ver si en el mejor de los casos, ellos pueden actuar, además de los otros actores que están en Mala Junta, que me encantaría seguir trabajando con ellos.

¿Por qué hay que ver Mala Junta?

Mala Junta fue calificada para todo espectador, y quienes la han visto justamente hablan de que es una película que puede ser muy familiar , en el sentido que al terminar creo que va a generar mucho diálogo, que hasta ahora la gente lo ha catalogado de muy necesario. Pero agradecen que es una película donde vamos a poder vernos a nosotros mismos con mucho humor, pero también con mucha emoción, y sin dejar de lado una reflexión social. Hasta ahora ha sido un relato que no ha dejado a nadie indiferente, y eso espero que le den una oportunidad al cine chileno antes de que salga de cartelera.

 

 

 

 

 

 

 

Carolina Ibarra

Periodista, investigadora, editora, redactora, fotógrafa.