Maestranza de San Bernardo: Rescate de un patrimonio en conflicto

Cuando en 1920 se abrieron las puertas de esta gran empresa ferroviaria, también se abieron las puertas para la comuna de San Bernardo, ya que no se presagiaba que este ambicioso proyecto se convertiría en una de las maestranzas más grandes a nivel de sudamérica, antecedida por la maestranza de Remedios en Argentina.

La Maestranza de San Bernardo llegó a tener cerca de 2 mil operarios en su época de mayor esplendor, convirtiéndose en un eje de desarrollo económico y en cuna del nacimiento de grandes grupos sindicalistas, como ambién de destacados deportistas y artistas musicales. Donde poco a poco a través de los años se fue forjando una gran comunidad de ferroviarios, a quienes los apodaron amablemente los “Tiznados” debido a que siempre tenían sus overoles de trabajo sucios al igual que sus manos y rostro.
“Aquí (maestranza) no se salvaba nadie, a todos los que llegaban le ponían su sobrenombre (…), habían algunos que ya no los conocían por el nombre sino que por el apodo” recuerda Luis Henríquez, ex maestrancino.

En el lugar llegaron a funcionar 23 talleres de diferentes especializaciones, de donde en 1946 salió la primera locomotora a vapor creada en el país e inaugurada por el ex Presidente Juan Antonio Ríos, quien le puso su nombre. Es así como a través de los años la Maestranza de San Bernardo fue un lugar de donde derivó gran dinamismo poblacional para la comuna, como también dio lugar a que se creara un Gimnasio Ferroviario, un estadio Maestranza Central y un club deportivo del mismo nombre, como también ene la ámbio artístico contaban de un Orfeón Ferroviario presente en todas las festividades.
“…lo primordial fue el fútbol. Se hacían competencias anuales entre los talleres, cada taller presentaba su equipo y se jugaba después de la hora de trabajo, en la tarde”cuenta Henríquez.

El fin de una era ferroviaria

Con la llegada de la modernidad y con ello el avance de la tecnología, la empresa ferroviaria fue tomando cada vez menos protagonismo, y tras instalado el gobierno militar el aporte estatal a ferrocarriles disminuyó considerablemente, asimismo la mano de obra comenzó a disminuir por el remplazo de maquinarias, hasta que posteriormente con el retorno a la democracia, con el gobierno de Patricio Aylwin, se tomó la determinación en 1995, de llamar a licitación para vender los terrenos de grandes hectáreas, los cuales fueron adjudicados por la Sociedad de Desarrollo Inmobiliario (DIBSA), formada por capitales malayos, empresa Besalco y Ferrocarriles del Estado en un 35% accionario. Asimismo por decreto se estableció que debían quedar en pie los tres talleres más grandes de la industria (Armaduría, Herrería y Calderería), prsentes hasta hoy.

“El Gobierno está dispuesto a dar todos los pasos necesarios y tiene la firme voluntad política de colaborar eficazmente para que esta empresa cumpla el cometido que el país pueda esperar de ella, pueda ser una empresa próspera, eficiente, de la que sus trabajadores y sus intregrantes puedan sentirse todos orgullosos” (Palabras de Patricio Aylwin en una visita a la maestranza en 1990). Palabras de las que muchos ex ferroviarios no olvidan, ya que la promesa de que su lugar de trabajo no se acabaría, fue incumplida.

Manuel Campos, quien trabajó en taller Frenos de Aire cuenta con nostalgia,“fue doloroso que se acabara la maestranza, ya que era la mayor grandeza que teníamos en Sudamérica, en donde el gobierno fue en gran parte culpable al darle cabida a los privados”.

Por otro lado, don Óscar Aguayo quien fue dirigente sindical por años en la maestranza expresa: “Para mi es un dolor muy grande que desparezca la maestranza, porque desaprece esa fuente que congregaba a este puñado de hombres, que con todas sus manifestaciones supo siempre dar lo mejor de sí para el bienestar, para el progreso de lo que era la maestranza y para la ciudad de San Bernardo”.

Declaración de Monumento Nacional

Tras ponerse fin a las funciones de la Maestranza Central de San Bernardo definitivamente en el año 1996, se firma un acuerdo entre la empresa inmobiliaria y el Gobierno de Chile, en ese momento representado por el Presidente Eduardo Frei, donde se establece que en los talleres sobrevivientes se ejecutaria un proyecto cultural y deportivo. Acuerdo que no se cumplió, debido a que de parte de la inmobiliaria (Besalco) se consideró que los edificios estaban en peligro de derrumbe. Afirmación porteriormente refutada por un estudio realizado por la facultad de Física y Matemáticas de la U. de Chile en 1995, donde se llega la conclusión que no existen daños estructurales y que los talleres son habitables.

Es así como comienza a gestionar una organización ferroviaria para evitar el derrumbe de estos edificios históricos, ya que era terrenos perfectamente atractivos para continuar la construcción de conjuntos habitacionales, motivo por el cual fue vendida la empresa. Así nace el Comité de Defensa del Patrimonio Histórico Cultural Maestranza, precidido por Guillermo Cruces, ex ferroviario y dirigente sindical, quienes en conjunto de otras organizaciones y vecinos de San Bernardo, se movilizaron para conseguir 10 mil firmas de apoyo para que los tres talleres fueran declarados Monumento Nacional.

Cruces es crítico al referirse a la situación del cierre del lugar que le dio trabajo por tantos años, estableciendo que, “Patricio Aylwin fue uno de los culpables de que la maestranza se acabara, no cumpliendo con un acta de acuerdo emitida en 1996, en donde se establecía que no se tocarían los talleres, desde allí pasaron 14 años en que nadie se manisfestó”.

Fue así como bajo el primer mandato de Michelle Bachelet se logra que se declare por decreto con fecha del 19 de enero del 2010, monumento nacional a los tres talleres de la maestranza, más una tornamesa perteneciente al lugar, una placa de bronce y a la entrada principal del lugar, con firma de la ministra de Educación de ese entonces, Mónica Jiménez.

A partir de ese momento comienza un trabajo incansable por lograr que se lleve a cabo el proyecto ciudadano de crear un centro cutural, que contenga un museo ferroviario, además de un gimnasio techado y asimismo se considere un memorial por los 11 trabajadores maestrancinos fusilados en el Cerro Chena durante el Régimen Militar, episodio que enlutó a la comunidad durante el 1973 y que hasta el día de hoy se conmemora.

Proyecto Boulevard Maestranza

Al no poder concretarse los acuerdos establecidos con la venta de terrenos de la Maestranza Central y la mantención de sus tres talleres principales, las respectivas organizaciones en conjunto con algunos diputados representantes de la comuna, como Ramón Farías (PPD) y Leonardo Soto (PS) han solicitado desde el gobierno del ex Presidente Sebastián Piñera a la fecha, la expropiación de los terrenos y la compra de estos, con el fin de poder llevar a cabo el proyecto cultural impulsado por un grupo de actores ciudadanos. A la fecha se ha generado una moción por parte de diputados, con 70 votos a favor, donde se le solicita a la actual Presidenta Michelle Bachelet expropiar los terrenos donde se encuentran los edificios monumento nacional.

“Se le ha pedido a la Presidenta que proceda a comprar o expropiar los galpones de la maestranza, en la medida que estos son unos espacios que son parte de la identidad de San Bernardo, y son parte de la identidad ferroviaria del país completo” declaró en aquella oportunidad el diputado Soto.

Aún así el conflicto se ha acrecentado aún más cuando los dueños de los terrenos decidieron vender a una nueva empresa inmobiliaria estas 6.9 hectáreas en disputa, quienes presentaron el proyecto Boulevard Maestranza, el cual tendría como fin la rehabilitación de las tres estructuras patrimoniales para usos cultural, social y comercial, realizando una inversión de 52 millones de dólares. Iniciativa que mantiene a la comunidad sanbernardina dividida, debido a que por un lado vecinos de los alrededores de la maestranza dicen estar cansados de ver delincuencia y drogradicción en los edificios en abandono, por lo cual apoyan cualquier gestión para que se haga algo en el lugar, como también desde la otra vereda, donde están las organizaciones defensoras del patrimonio, vecinos y grupos de jóvenes que últimamente también se han sumado a la iniciativa de impedir la construcción de un centro comercial, existe la preocupación de que dicho proyecto solo sea un engaño y se convierta meramente en un lugar de comercio, dejando un mínimo lugar a la valoración de lo que fue la historia de aquel lugar. Además este proyecto ya estaría permitido por el Consejo de Monumentos Nacionales, quienes no quisieron referirse al caso.

El director ejecutivo del proyecto Boulevard Mastranza, Jorge González se refirió en entrevista con radio Futuro en agosto del 2014 sobre este debate, donde fue enfático en declarar que: “Esperamos que la comunidad apoye este hecho. Estamos muy abiertos de hacer un proyecto inclusivo de toda la comunidad, y esto para que ande rápido, para que no se entrabe en problemas de orden público, queremos cooperar con la ciudad, cooperar con los jóvenes que están inquietos. Y pretendemos que esto entre en funcionamiento en la primera etapa, ojalá diciembre del 2015, si todo los procesos que tiene que cumplir la ingeniería, la arquitectura, todo lo que corresponda a la recuperación de estos mismos, los elementos que hay que incorporar están disponibles en tiempo y en plazo para que esto sea una realidad lo antes posible, y no tener que esperar otros diez años más para que alguien vuelva a decir que lastima como se ha ido deteriorando el patrimonio arquitectónico de San Bernardo”.

Desde el municipio también apoyan este proyecto, donde la alcaldesa Nora Cuevas señaló: “yo creo que los vecinos que se oponen no conocen bien el proyecto, porque tienen que saber que si vamos a resguardar algo, es la historia”.

Aún así Guillermo Cruces insiste en que “nosotros decimos que siempre hemos pedido desde un comienzo que esto sea un ente para la ciudad, un ente cultural y deportivo, para la ciudad de San Bernardo y la ciudades aledañas. Lamentablemente no hemos tenido eco en ningún Gobierno”.
Por ahora se mantienen las conversaciones y mesas de trabajo, aún cuando pareciera que el proyecto comercial ya tiene fecha de inicio. Además son los jóvenes los que últimamente se han sumado para generar instancias de movilización con el fin de proteger este monumento nacional, con categoría de histórico realizando marchas y organizando jornadas de propuestas.
Para el historiador, Leonardo Mellado las carencias que tiene la actual institucionalidad chilena frente al patrimonio radica en que el “Estado no tiene la capacidad para responder al cuidado de este, por más que exista una declaratoria”. Además agrega que es “el Estado el que asume el compromiso, pero así también ha asumido ceder ciertas acciones a la empresa privada”, lo cual fomentaría los intereses económicos por sobre los de las comunidades.

Finalmente son los ex ferroviarios los que se marginan hoy de estos debates, muchos de ellos ya de avanzada edad, dicen no tener las energías para hacer pie de lucha y salvar la identidad de aquel lugar al que pertenecieron por tantos años.

En esta línea, Manuel Campos, ex ferroviario, se refiere a esta ausencia de es trabajadores; “ahora se pretende hacer un museo, pero es difícil llevarlo a cabo, debido a que los recursos no están, hay ausencia de gobierno, y la mayoría de los que trabajamos ahí ya no estamos en edad de lucha, por eso nos alejamos del proyecto actual”.

Carolina Ibarra

Periodista, investigadora, editora, redactora, fotógrafa.

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