Obra “Chilenito”: ¿Cómo quieren al amigo cuando es forastero?

Hablando desde el común espectador, cuando optas por ir a ver una obra de teatro, no siempre se tiene un profundo conocimiento de la puesta en escena, ni de su historia, o si esta se condice con su nombre de promoción. Creo que en muchas ocasiones no damos la libertad de apostar, sobre todo si es a “bajo costo”.

En el caso de la compañía Ocaso Teatro, esta apuesta siempre será acertada. ¿Por qué?, porque a través de su director, dramaturgo, elenco y gran producción han podido instalar en las tablas historias ligadas a la realidad chilena y su idiosincrasia, las cuales son tratadas y presentadas de una manera muy creativa, mezclándose cómodamente el drama y la comedia. Fue el caso de sus dos recientes obras, el Mote con huesillo y Pichanga, las cuales tuvieron gran llegada al público gracias a este rescate de la identidad cultural y popular.

Hoy nos vuelven a sorprender con el estreno de su reciente obra titulada “Chilenito”, una historia basada en su personaje principal apodado  el “crespo”, quien desde su niñez y adolescencia ha sufrido discriminación por tener capacidades distintas y problemas de aprendizaje, por lo que un día decide tomar su mochila y salir de Chile para vivir una aventura a través de distintos países del mundo. Asimismo su familia también toma protagonismo en esta historia, la cual es clave para identificar ciertos y perfiles y problemáticas presentes en nuestra sociedad, como lo es el caso de una madre xenófoba y clasista, una adolescente embarazada, un estudiante que debe dejar sus estudios tras perder una beca universitaria y no contar con recursos, entre otros.

Chilenito nos pone en la mesa el tema de la inmigración, pero tomado desde la otra vereda, es decir, desde la experiencia de el “crespo” y todo lo que él debe pasar al enfrentarse a otras culturas, dejando en evidencia que todos podemos volvernos “migrantes” en algún momento, si las circunstancias o decisiones así lo determinan.

Lo atractivo de esta puesta en escena, que la hace imperdible, es la ingeniosa forma con que se maneja la temática de la inmigración, por un lado vista desde el caso chileno, con esta madre que le irrita que un extranjero ocupe puestos de trabajos en el país, pero que asimismo tiene esta contradicción de que su hijo está apostando afuera de igual forma. Además a partir de esta ausencia, cada personaje se ve enfrentado a sus temores y frustraciones, lo que desencadena tensos enfrentamientos como familia.

Es una obra que explora tus emociones, que te logra hacer reír, indaga en tu emotividad, permite reflexionar  y también permite esa identificación con estos personajes y sus vivencias, lo que la hace realista. Esto acompañado con histriónicas coreografías y músicos que tocan en vivo. Multidisciplinariedad que se agradece. ¿Lo demás? Bueno lo demás tendrán que verlo y experimentarlo desde las butacas y en tiempo presente.

 

Coordenadas

¿Cuándo verla?

Jueves 26  (Universidad Arcis, Libertad #53) en el marco del festival de Cierre de Telón a las 21:30 horas.

28 y 29 de octubre

¿Dónde? Anfiteatro Bellas Artes,  Costado Norte Museo de Bellas Artes.

¿Horario?a las 20:00 hrs.

¿Costo? Aporte la gorra (adhesión voluntaria a la salida).

Información

Nombre compañía: Ocaso Teatro
Director: Rodrigo Aro Silva
Autor: David Gajardo Gúmera
Elenco: Jessica Velásquez, David Gajardo, Valentina Torrealba, Gerald Havliczek, Nidia Vargas, Loreto Araya Abdala, , Omar Meza.
Composición musical: Huella infusión.
Intérpretes: Tomás Peña, Alejandro Tapia, Martín Becerra
Coreógrafo: Fran Fossa
Máscaras y marionetas: Felipe Gajardo 
Diseño integral: Ocaso Teatro.
Duración de la obra: 70 min. 
Público objetivo: Mayores de 14.

 

 

 

Comentario de Teatro: La Pichanga

Llegué al parque forestal y me recibió como siempre, lleno de gente, de los malabaristas que se toman la salida del MAC, de esos carritos donde las señoras te venden galletas, con la música callejera que le da ese ambiente de trasfondo, como si fuera una película con su propia banda sonora. En este contexto fui a parar al Anfiteatro del Bellas Artes, a un costado del museo, a ver la obra La Pichanga, de la que no sabía más que lo que había leído en el afiche publicado en la página del anfiteatro, pero que me llamaba profundamente la atención, la verdad, no resulté decepcionado, muy por el contrario. Una obra que entrega carcajadas, llantos intensos y reflexiones profundas.

_mg_5986Una cancha, un grupo de las más diversas personas gritando durante varios minutos a la Presidenta que quieren jugar a la pelota con los políticos corruptos que se duermen en sus cómodos sillones en el Senado. Suena un pito, como marcando el final de un tiempo todo se pone oscuro. Un consultorio, donde un payaso pide un poco desesperado, suplicante y  enojado ayuda para su amigo enfermo. Doctores al otro lado de la ventanilla que aseguran que no pueden hacer nada, porque el sistema no se los permite, le dan instrucciones, horarios y soluciones que no solucionan nada. Situación que termina con tal personaje en camilla, en  medio de un pasillo buscando por sus propios medios encontrar la cura.

Un comienzo que nos da cuenta de una obra rápida, pero muy cercana, con personajes extremadamente bien hechos y con una sucesión de eventos en apariencia inconexa pero que le dan una aura de dramatismo increíble y que de a poco van develando, como todos y cada uno de los personajes quedan íntimamente relacionados.

Es una historia de la gente, como la vida misma, y como nos cuenta Da
vid Gajardo, dramaturgo de la compañía, “basada en historias y personas reales”, lo que le confiere a la trama y a lo que cuentan, un valor añadido, ya que uno se siente, en mucho más de una situación completamente identificado con lo que se ve sobre las tablas.

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La compañía Ocaso Teatro ha logrado reunir los elementos y personajes tal vez más inconexos y en apariencia lejanos entre si, justamente como los ingredientes de una “pichanga”, para unirlos en una obra que funciona, entretiene, y  que te hace reflexionar sobre los aspectos mas básicos de la sociedad chilena y la psicología de las personas.